Modificación genética, dispositivos que no necesitan ningún tipo de
intervención humana o trabajos especiales son sólo algunas de las
sorpresas que nos deparan los próximos 15 años.

“Desaparición”de Internet
Eric Schmidt, ex CEO de Google, lanzó quizás el pronóstico más arriesgado: un
mundo sin Internet…o al menos un mundo sin el Internet que ahora conocemos.
Schmidt considera que la Red estará tan integrada en nuestro quehacer cotidiano
(wearables, Internet de las cosas…) que "se borrará la frontera entre online y offline y ;será como el oxígeno", siempre presente sin percatarnos de que realmente está ahí.

Humanos modificados contra robots
A diferencia de otros visionarios como Elon Musk, el ya mencionado Gates o el
respetado científico Stephen Hawkings, que han llegado a afirmar que la inteligencia
artificial podría acabar con nosotros, Reed Hastings, CEO de Netflix, no teme a este
'lobo feroz' tecnológico. Es más, aunque el directivo vaticina un futuro en el que
humanos y robots convivirán, considera que los primeros ganarán ampliamente la
batalla contra los segundos gracias a que los avances en el campo de la modificación
genética (que, a su juicio, logrará que seamos más fuertes, listos y rápidos) impedirán
a las máquinas materializar 'su sueño' de dominar la Tierra.

Trabajos de otra galaxia
Los viajes de ciudadanos de a pie al espacio y la colonización de otros planetas, como
Marte, serán los siguientes hitos a conquistar por la humanidad e irán acompañados,
según Jeff Bezos, CEO de Amazon, de algo lógico: la creación de cientos de puestos
de trabajo. El millonario ejecutivo, cuya pasión por este tema le hizo fundar Blue
Origin, compañía que compite con Space X en la creación de aeronaves para
transportar a los viajeros fuera de la estratosfera, augura que no tardaremos mucho
en empezar a enviar currículums fuera de nuestra ;zona de confort terrestre.

Coches autónomos
Se trata de uno de los avances que aparece en más quinielas futuristas (entre otras
en la de Elon Musk, CEO de Tesla) y, por tanto, se han convertido en uno de que
menos nos sorprenden ya. Lo cierto es que esta predicción va materializándose poco
a poco gracias al trabajo constante de tecnológicas (como Google o Baidu) y
fabricantes de automóviles (desde Audi al ya mencionado Tesla) y está empezando a
llegar a las calles, como es el caso del autobús sin conductor que esta semana ha
comenzado a recorrer San Sebastián.

Sin billetes ni monedas
Los pagos móviles harán que nos olvidemos de qué forma y consistencia tienen los
billetes que ahora son prácticamente indispensables en nuestras carteras. Tim Cook,
CEO de Apple y otro de los directivos más dados a consultar su propia bola de cristal,
aseguró a los asistentes de una de sus charlas que sus hijos nunca escucharían
nunca el característico tintinear de las monedas en sus bolsillos. Los sistemas de
pago móvil (como Apple Pay) y las más extendidas tarjetas de crédito y débito, que
van eclipsando poco a poco el uso de efectivo, lograrán, a su juicio, en pocos años
acabar definitivamente con él.

Tecnología que se adelante a nuestros pensamientos
Los dispositivos inteligentes que nos rodean serán cada vez más listos y sabrán lo
que queremos o necesitamos incluso antes que nosotros mismos. Bill Gates predijo
hace 11 años que la constante innovación tecnológica haría que ni siquiera
tuviéramos que formular preguntas para obtener las respuestas que deseáramos.
Satya Nadella, actual CEO de Microsoft, también auguró un futuro parecido, si bien
considera que toda este poder predictivo, que adivinará cuando el cuerpo nos pide
descanso, dónde queremos pasar nuestras vacaciones o qué queremos comer, se
concentrará en asistentes virtuales como Cortana o Siri.

Desaparición de 4 de cada 10 compañías
Un 40% de las empresas que existen en este momento en el mundo no serán más
que recuerdos dentro de apenas una década. Así de contundente es la predicción del
ex CEO de Cisco John Chambers. El directivo considera que las que no se digitalicen
estarán firmando directamente su propia sentencia de muerte y que muchas de las
que lo intenten fracasarán y también caerán en el olvido.

Muerte de muchos utensilios en distintas labores
Los objetos que más usamos en nuestro día a día están siendo suplantados poco a
poco por sus propias versiones “smart” (como, por ejemplo, los televisores) o,
directamente, desapareciendo en la vorágine tecnológica que nos ha tocado vivir en
los últimos años. Incluso recordar la última vez que recurrimos a un diccionario, una
calculadora o una cámara de fotos resulta, a veces, complicado. Satya Nadella cree
que los próximos en sucumbir serán los bolígrafos y lapiceros, que se volverán
obsoletos ante las apps que nos permiten redactar textos (incluso garabatearlos en un
folio virtual) o las que nos permiten grabar notas de voz.

Invasión de trabajos de media jornada

Los robots vuelven a hacer acto de presencia en este futuro posible, esta vez para
modificar la jornada laboral de los humanos. El co fundador de Google, Larry Page,
considera que otra consecuencia del apabullante poder de la tecnología y del
aterrizaje masivo de estos 'autómatas' capaces de cubrir los puestos que ahora
desempeñan personas de carne y hueso será la generalización de los trabajos a
media jornada. Ante esta situación, Page considera que reducir las horas que
dedicamos al trabajo sería una solución idónea que evitaría despidos masivos,
facilitaría la conciliación, disminuiría el desempleo e incrementaría el número de
personas que cuentan con algún tipo de ingreso (eso sí, no habla de los cambios que
se producirían en las nóminas de los trabajadores).

“Inmortalidad”
El director de ingeniería de Google Ray Kurzweil asegura que dados los avances de la
medicina, cada vez más apegados a las últimas tecnologías (como, por ejemplo, las
nanopartículas en las que trabaja la propia compañía), pronto será posible prolongar
nuestra salud y nuestra vida hasta límites que ahora nos parecen imposibles. "Vivir
hasta los 95 no era lo normal el siglo pasado", argumenta. Asegura que la clave
estará en 'reprogramar' nuestro organismo, como si de un software se tratara, para potenciar nuestra longevidad.

El chip personal
El principal invento para el futuro es el chip personal que se implantará en la mano,
reemplazará el dinero en efectivo, las tarjetas de crédito, tarjetas de identificación, etc.
También será utilizado como instrumento de seguridad para acceder a diversos lugares,
teniendo toda la información personal del individuo.

fuente: www.expansión.com